No saben de geografía
no saben de historia
no saben de ellos,
ni de aquellos
y se creen que lo saben todo,
mientras cantan el cara al sol
agitando banderas vencedoras…
Viven en una sociedad cómoda
como si no tuvieran memoria,
teniéndolo todo,
están profundamente vacíos,
aunque no lo sepan
o no quieran saberlo…
hijos de un bienestar venido a menos.
Maldita sea la rebeldía nihilista
la ceguera clasista
el conformista desencanto…
pequeños monstruos fascistas
rezuman rabia
zombis de tiempos pasados…
Goebbels estaría orgulloso de ellos.
¿Quedará algo de humanidad
entre tanto odio?
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