viernes, 28 de julio de 2023

Cosas que se pueden hacer en un concesionario Skoda mientras esperas en la Sala De Espera.

Escribir un puto poema de mierda
pensar en lo que pasará el día 1
de este agosto que se viene,
mirar personas que compran coches,
coches súper bonitos por cierto,
esperar a que revisen el airbag
acordarme de Juanma Bajo Ulloa 
y de María de Medeiros
y de ahí mi mente va a Tarantino,
e imagino cosas por un microinstante…
Delegados Sindicales fumando
mientras tocan la guitarra en un balcón
y una ciudad ardiendo
a sus pies
y todos estamos tratando de apagar
 el fuego que arde
ellos cantan “The Times They Are a-Changin”
como si se creyeran Dylan
y les pedimos que ayuden
a apagar nuestro infierno
y se ríen 
y no dejan de tocar
y me veo en la desagradable necesidad 
de increparles 
al principio de manera soft,
luego no,
y entonces cambio mis pensamientos,
de manera brusca,
tratando de no encenderme
ni arder
ni quemarme 
ni llorar,
porque a veces lloro,
como hoy en la ducha,
intentando esquivar la mala suerte
la descorazonadora incertidumbre 
la necesidad de gritar,
que manda en mi cabeza,
desde hace algunos días.
Y entonces pienso 
que lo más difícil es fingir, 
disimular que todo está bien,
que no pasa nada
ni pasará 
mientras puede que todo se haya derrumbado 
y solo el hilo musical
que escupe una canción de un taxi
y un tipo que se sube 
interrumpe mis meditaciones, 
mientras el Jefe De Taller me llama
repetidas veces,
al principio soft,
luego no,
para decirme que esta todo ok
y que vuelva la semana próxima 
que vendrá la pieza.





No hay comentarios:

Publicar un comentario