Me dijo que ningún poeta era feliz
y que si yo lo era,
o no era poeta,
o no tenia idea de nada
de nada
me contó que todos eran pobres
y que pasaban hambre
y que por con mi sobrepeso evidente…
o no era poeta
o era un farsante
grande
me estuvo explicando lo del frío
y el desamor
y la soledad
y la picaresca
y la tristeza…
y tú te ríes
y a veces eres, parece feliz,
tu no eres poeta,
¿ya me dirás a quién quieres engañar?
Me miraba con curiosidad
yo no ninguna
creo que esperaba que dijera algo
no dije nada
la decepción iba apoderándose de sus ojos
mientras yo los miraba
muy fijo
como aquello a lo que jugábamos de niños
mantener la mirada
y yo siempre ganaba.
Tal vez no sea lo que crees que soy
ni lo que quieres que sea
puede que no sea lo que quiero ser
ni lo que me creo…
pero aún río los martes
y sueño los jueves
y escribo poemas los viernes
y vuelo los lunes
mientras todos os miráis los pies
con la cabeza baja
y los hombros de tedio…
mientras yo ando los miércoles
vivo el camino
y subo
y no bajo porque más no puedo
y sigo
y sigo
y sigo
tratando de ser algo que no me traicione
ponerle un café a la vida
leerle unos versos
cantarle un tango
solo y vivo
en cualquier lugar donde no nos vean
y no piensen…
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