Mirada triste,
la más triste del mundo,
ojos escondidos
mínimos
rasgados
sentada en la puerta de la Iglesia
la mujer muerta sonríe
cuando le dejo una moneda.
Sonrisa brutalmente triste,
la más triste que he visto,
me mira con sus ojos
lineales
hinchados
y dice tan bajo como un susurro…
“Me gusta tu camisa”
la he sonreído,
con toda mi esperanza y tristeza,
he hablado de discreción y atención…
creo que ha reído
si, lo ha hecho,
aunque no estoy seguro
si por la moneda
o por mi absurdo comentario.
Después ha vuelto a la tristeza,
mientras espera,
con su taza con una moneda encima de su caja.
No hay comentarios:
Publicar un comentario