_ “Tengo todo el tiempo del mundo
para perderlo”
dijo mirando un camión de mudanzas,
esperando,
porque solo sabe esperar.
No digo nada,
me limito a mirarle como mira un gato.
Me da absolutamente igual todo,
mientras escucho a Jimmy Cliff
con su único éxito…
_ “al menos él tuvo uno!
tú pasarás por la vida sin ninguno!
de manera absolutamente insustancial,
como un buen nadie!”
Tu también!
estoy a punto de decirle,
pero sigo mirándole.
Odio ir al banco,
hacer una transferencia en el cajero,
concepto: maquetación de libro,
colocar billetes perfectamente,
volver a meter los que saca doblados,
pedir recibo,
hacer transferencia,
contar y recontar los números del IBAN
de la cuenta de Maria,
dar OK,
escribir un whatsap a Maria,
recibir su OK,
respirar hondo…
sentir satisfacción absurda por no haber metido la pata.
Casi se estrella el taxi con un Mercedes,
el taxista no habla, afortunadamente,
me enervan las conversaciones random,
no saben dónde está la línea
entre no tener nada que decir
y hablar por hablar.
El Mercedes da bandazos sin sentido.
Hay un perro enorme en el taller,
me mira con ojos vacíos,
se llama Gordo,
creo,
espero a que laven el coche antes de llevármelo,
me chupa la zapatilla,
me huele…
tardan menos de lo que esperaba.
En la autovía no hay nadie
salvo yo y el Estadio Príncipe Felipe,
que ni es estadio, ni Felipe es príncipe.
Llego una rotonda enorme,
hay un monumento de algo que no tengo ni idea,
glorieta inmensa con pinos caídos
y seguro que conejos…
“país de conejos” digo imitando a El Drogas.
Una furgoneta está apunto de hacer conmigo lo mismo que Max hizo a Hamil,
pero yo no soy Lewis.
Voy detrás de un camión de logística inteligente
amarillo, azul, sucio,
pienso en el vacío,
no es desconocido,
lo vivo desde hace un tiempo.
Mi madre hace una colección de motes
podía contar los míos en la escuela,
o en el colegio,
o en el instituto…
pero me deprimiría y a ella le dolería.
La señora del DÍA dice que seamos buenos
al cajero y a mí cuando se iba,
me mira y me lo recalca
porque ve que no me estoy enterando…
Le digo que tiene toda la razón,
dice que a veces a ella le entran ganas de ser mala,
pero que hay que intentar ser buenos,
le doy la razón…
“con la intención a veces cuenta!”
le digo,
se va,
me voy,
sigue hablando sola,
lleva una cesta llena de papel higiénico,
puede que sea su manera de decir que este mundo es una mierda.
Abro una lata de Aquarius de naranja,
es lo único que tomo para la diarrea,
tengo hambre feroz
me duele la barriga…
un virus, me dicen,
algo te ha sentado mal…
Puto verano de mierda y calor!
puta vida de mierda en general!
Me pregunto si la gente ha escrito su biografía,
no se imaginan lo difícil que es,
hay una línea fina
entre la autocomplacencia de la falsa modestia…
La escribo
porque tengo que escribirla.
El padre lleva una camiseta azul del Madrid
el chico la lleva negro y el brazo en cabestrillo
el padre se cree Modrić
el niño Jude Bellingham.
Todo es cuestión de fe,
pienso, mientras les miró cruzar a cámara lenta
por el paso de peatones.
Son ese tipo de figurantes que nunca tienen prisa,
los conozco,
los admiro,
lo mismo que los miro.
Hoy es el día internacional del aguacate,
nunca está quien más se necesita
cuando más lo necesitas.
Una mierda detrás de otra. Vamos a por agosto.
ResponderEliminarVamos coño!
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