Me sigue siendo muy difícil
esconder la sonrisa
tapar las carcajadas que tratan
de abandonar mi garganta
los días de frescor, aunque sea verano
o acabe de hacer acto de presencia.
Me resulta casi imposible
poner caras serias
ocultar la inexplicable felicidad
que me asalta y asola,
y eso a pesar que mi invisibilidad me salva
de mostrar mi lado débil
mis taras
mi impostura
mi torpeza
y luego además soy actor
no muy reconocido pero muy memorable,
fingir sé,
ser otro se me da de cine.
Porque aunque no lo parezca
y no lo creáis,
cuando me miráis
con estupor
o admiración o desdén o rabia…
o cuando ni siquiera me veis,
o si…
sabedlo: soy un tipo feliz,
así que cuidadito conmigo
porque estoy en estado de gracia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario