A veces tomo café un viernes
y tras el cristal pasan
deambulan en sus papeles
de mujeres y hombres verdes,
con vidas perfectas
que tratan de interpretar
pasan por delante de mis ojos
con su talento a cuesta
y no tienen problemas
ni miedos
ni se sienten frustrados
ni dudan
ni tienen ansiedad que atenaza
ni sienten…
su única preocupación es su marca
su momento y salir a escena
interpretar perfectamente su papel
el de un nadie
en mi vida
en la vida, de otro nadie.
Lo mejor es que ellos saben
que yo no lo sé
y nadie sabe quién engaña.
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