Más te vale saber volar
dijo
el tipo
muy serio,
haciendo ese gesto tan displicente,
como cómico,
que solo el sabe hacer para perdonarte
la vida o la muerte…
mirándome fijamente
como si fuera a hipnotizarme,
como si no fuera un pretexto…
lo peor es llegar tarde
sabiendo que ibas hacerlo
y habiéndolo avisado
pero daba igual,
les importaba menos que cero
al Club de los perfectos,
dueños del amor verdadero
de las sonrisas prefabricadas
y de las espadas en todo lo alto…
ellos estaban por encima
de las nubes
de la estratosfera
y de las madrigueras…
allí donde se moldea la egolatría
y se distribuye a partes iguales
y en cantidades industriales
el talento impostado
el orgullo desaforado
y la arrogancia desafiante…
Una de estas tardes volaré
dije
yo
sabiendo que hablaba por hablar
sin ningún conocimiento de causa,
siendo consciente de que nadie me oía
en el frío de la cueva…
la soledad era aquello
el desamparo
el frío
la desolación…
Lo haré
usted lo verá
y no podrá hacer nada
dije
para mis adentros
como si sirviera de algo…
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