lunes, 11 de diciembre de 2023

Vertedero de ansiedad

Pide en la máquina 
o a la chica de naranja
come con las manos 
en una esquina 
mientras lloras si es que sabes,
intenta ser un poco digno,
cuando el final está escrito
allí en el vertedero de ansiedad
que es este lugar
donde estás…
no se te ocurra mirar a nadie
todos están acabándose 
cada uno como puede
a su manera
entre ruidos de puertas
que parecen guillotinas por afilar
y la voz del Señor Sanz que deja huidas
por los huecos de baldosas falsas
donde no crece nada…

También puedes pedir desde el coche
sin ver a nadie
ejerciendo de invisible
como si no te fueran a calar…
te lo comes en tu casa
solo en tu rincón
en tu centro de engorde 
donde te vas descomponiendo cada día,
mientras blasfemas a la tele
y deseas ser cualquier loco
menos Milei, tal vez no sea pa tanto!
piensas mientras te dejas llevar,
te dices a voces,
para que la vecina rubia te oiga,
lo sepa,
el daño está hecho…

Viene cuando viene 
llega y se queda
abrazándote con sus brazos helados
soltándote una ostia 
en el centro de tu gravedad, 
nunca es bien recibida,
pero da igual
aparece y roba la escena 
como una estrella rutilante 
que se disfraza de mal día 
y toma posesión de la semana
y te pisa fuerte el pecho
y golpea 
y lo intentas
pero no puedes,
han vaciado el aire de oxígeno 
no respiras,
lo han hecho 
solo para que…
te asfixies mientras odias
mueras mientras suplicas
lloras y estás
ejerciendo de ser patético…

Sabes que arrasa con todo
y solo queda la espera…
te rindes, cada minuto,
tratas de respirar
claudicas cada segundo
mientras el ahogo…
te concentras en cosas 
quieres saltar
huir
salvarte…
pero no intentas nada
dejas estar
cierras los ojos
lo sabes
ella llega 
se queda
y no puedes hacer nada
todo está perdido…

Solo el tiempo…
ese puto impostor!



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