En ocasiones llueve hacia arriba
y nos mojamos todos,
ellos por sorpresa,
como si en los altos tronos no lloviera,
nosotros a sabiendas,
porque pabajo siempre cae…
y no les gusta, a ellos,
y están incómodos
y se enfadan
y se les nota
y tratan de hacer algo.
Y piden a sus santos y ángeles
a sus gracias de Dios e hilos directos,
privilegios de sus poderes temporales,
que vuelva a llover hacia abajo
para que todo vuelva a su normalidad
como su Dios manda y mandó siempre,
y nos mojemos los mismos de toda la vida,
los de abajo,
los que nunca nos quejamos
cuando cae sobre nosotros
mucho, poco o demás…
porque así fue siempre
y ni hay derecho a quejarse,
ni tiene que cambiar lo que bien estaba,
dicen ellos, lo de arriba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario