No entiendo febrero
con sus rarezas y malas artes
su ser quién no eres
y el sálvese quien pueda
de su fiesta obligatoria
su alegría impuesta por decreto festivo
sus lágrimas de triste cocodrilo
y esa simpatía de postal impostada…
no entiendo a febrero
y no quiero
con su frío sin preaviso
cual repartidor de Amazon
en domingo por la tarde insumiso
o martes a las ocho y muy cabrón…
pues así es también la muerte aquí,
donde nunca se anuncia y avisa
y es difícil sentirla
y mucho menos no esperarla
porque nunca hay nada más imposible
que la vida de los otros en nosotros.
No entiendo a febrero
y renuncié hace tiempo
a que me importará
más de lo condenable
y sigo sin entenderle
mientras no quiero
y me reitero en mi rareza
de sentir alegría cuando todos lloran
y tristeza cuando ellos festejan!
Así que déjenme en paz que yo respeto
a ratos admiro y hasta quiero
pero no me arrastren a su refiesta
donde la felicidad es descomunal y obligatoria
pues lo único mío es mi tristeza
y mis ganas de ser como me da la gana
sin necesidad de sentencia absolutoria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario